Otra caída
¿Por qué no dejan de pasar cosas malas?
Ojalá tuviera la respuesta, pero no la sé y lo único que hago es torturarme para encontrarla al precio que sea.
No, no es mi año ni mucho menos. La única cosa buena ha sido él y lo que ha conllevado: amigos, amor, calor, sueños...
Pero no bastaba con tenerle lejos, no, ahora además tengo que sobrevivir sabiendo que no voy a poder saber de él cada día, cada instante...¿asfixiante, verdad?
Pasar de hablar 25 horas al día a no hablar, no por no querer, si no por no poder. Saber que algo malo pasa, que está sufriendo y sentirte con las manos atadas a la espalda teniendo en frente tuya el único objeto que te puede salvar.
Y aguanto...veo a la gente feliz, despreciando el amor que les da la gente porque buscan algo perfecto que no existe. Yo les veo y me enfurezco. ¿No se dan cuenta de que están tirando por la borda una de las cosas más importantes del mundo? No, no lo saben porque siguen perdiendo el tiempo en nimiedades que no les ayudan. Y también veo a gente triste y se me rompe el alma, lo que queda sin haber recibido una patada. Intento ayudar, es la única manera en la que me olvido de qué me sucede a mi. Su felicidad me hace crecer porque me llena, porque les ayudo a apreciar lo que de verdad tienen.
Nunca, nunca me ha gustado cantar, soy mala, sólo sé imitar voces. Hoy me ha dado por componer y arruinar el tiempo de mi ciudad, sólo quiero libertad y la voy a ganar.
Siempre recuerdo sus palabras: "eres su segundo plato" pero te equivocas, yo soy el postre dulce que él tanto desea y lo sé, porque es verdad. No voy a permitir otra caída, no es una opción.
Siempre recuerdo sus palabras: "eres su segundo plato" pero te equivocas, yo soy el postre dulce que él tanto desea y lo sé, porque es verdad. No voy a permitir otra caída, no es una opción.







