Para que haya paz, antes habrá guerra
Rita
domingo, 28 de abril de 2013
El sentimiento
Si es el sentimiento que nunca se mostró, ¿por qué me duele sólo pensar?
Intento que todos estén contentos para nada, me duele demasiado seguir siendo esta chica que sonríe.
He tenido todas mis razones para hacer algo, me puedo arrepentir, pero cuando se trata de la vida de alguien arriesgo todo, por muy mal que me pueda llegar a caer una persona.
Soy gilipollas, no hace falta que nadie me lo diga porque lo sé.
Le hago daño a la persona que más quiero simplemente por intentar esclarecerlo todo. Y me odio, porque sé que no se merece esto... pero no lo hago adrede, simplemente... quiero dejar las cosas claras y que no esté dándole vueltas en su cabeza a todo.
Ya no sé si debería dejar de intentar arreglar las cosas o seguir haciéndolo, no sé si dejar que todo siga su curso será bueno o será mi perdición.
Pero como siempre, nadie me va a dar la respuesta, y sinceramente, no sé si la quiero.
Siempre estaré para él, está claro, porque aunque no se lo diga muy a menudo, es mi única razón de existencia por la que me levanto por las mañanas.
Siento si te hago daño...siempre será mi culpa.
sábado, 20 de abril de 2013
Nébur
Mi querido Nébur...hace tanto tiempo que no puedo estar tranquila contigo, sentir que podré decirte lo que quiera, que no importará consumir mi tiempo con miles de besos.
Siempre te digo que te quiero sin decirte el por qué ni darte razones, creo que hago mal, pero si cada vez que te dijera te quiero te tuviera que decir todo, nunca acabaría y tú te hartarías de mi.
Antes...yo antes sólo pensaba que era inútil intentar las cosas porque siempre iban a salir mal, irremediablemente mal. Y ahora, mírame, estoy feliz solo de oír tu nombre y se me dibuja una sonrisa inconsciente tan bonita que la gente me pregunta por qué no sonrío más a menudo.
Si, se me pone una sonrisa tonta que no se me quita porque me pongo a pensar en ti. Me apetece sonreirte cada mañana al despertar a tu lado y darte un abrazo. Se resume en hacerte feliz cada día sin que me lo pidas, sin que nadie me lo pida, porque no es una obligación, si no algo que me gusta.
Hace tiempo que pienso que eres lo único por lo que merece la pena vivir, la única persona que va a seguir ahí pase lo que pase, porque me lo has demostrado bastantes veces mientras el resto se preocupaba de sus propios problemas cuando yo les había ayudado antes.
Es...perfecto tenerte, no sólo porque seas tú, la persona perfecta para mi.
Sólo mía, claro está.
Sigo siendo posesiva, pero sólo contigo porque, noiet, eres lo que tengo y espero tener siempre.
Siento la cursileria,
Eneri.
Siempre te digo que te quiero sin decirte el por qué ni darte razones, creo que hago mal, pero si cada vez que te dijera te quiero te tuviera que decir todo, nunca acabaría y tú te hartarías de mi.
Antes...yo antes sólo pensaba que era inútil intentar las cosas porque siempre iban a salir mal, irremediablemente mal. Y ahora, mírame, estoy feliz solo de oír tu nombre y se me dibuja una sonrisa inconsciente tan bonita que la gente me pregunta por qué no sonrío más a menudo.
Si, se me pone una sonrisa tonta que no se me quita porque me pongo a pensar en ti. Me apetece sonreirte cada mañana al despertar a tu lado y darte un abrazo. Se resume en hacerte feliz cada día sin que me lo pidas, sin que nadie me lo pida, porque no es una obligación, si no algo que me gusta.
Hace tiempo que pienso que eres lo único por lo que merece la pena vivir, la única persona que va a seguir ahí pase lo que pase, porque me lo has demostrado bastantes veces mientras el resto se preocupaba de sus propios problemas cuando yo les había ayudado antes.
Es...perfecto tenerte, no sólo porque seas tú, la persona perfecta para mi.
Sólo mía, claro está.
Sigo siendo posesiva, pero sólo contigo porque, noiet, eres lo que tengo y espero tener siempre.
Siento la cursileria,
Eneri.
Carta a Enien
Querida señorita:
He querido dejarme ir muchas veces y en muchos momentos, pero siempre he terminado por sacar las fuerzas de algún lugar cuando lo único que yo podía hacer era respirar. ¿Cómo lo he hecho? Eso me gustaría saber porque así me evitaría el mal momento de sentir que me derrumbo por dentro y el resto se piensa que sigo en pie.
Sigo aguantando, ¿lo sabes?
Estoy cansada y a veces me cuesta pensar en mi, estoy perdiéndome una vez más, pero a ti, ¿que te voy a decir? Seguiré muriéndome por dentro una y mil veces y seguiré en silencio.
Siempre he pensado que el resto está demasiado ocupado con sus cosas como para hacerme caso a mi, una persona tan pequeña para todo el mundo...tan...insignificante.
Bien me he escondido en las sombras e intentado desaparecer cuando lo único que quería hacer era dar mi opinión y hacer ver que yo también valía la pena.
Aún no he dicho lo que pienso de verdad; en parte por ese miedo infundido para mantenerme callada y no alborotarlo todo, en parte también por pensar que a nadie le importa.
Y ciertamente, ¿a quién le importa?
Si, tú podrás decir que yo te importo mucho, pero si tuvieras que elegir entre salvarte o salvarme, elegirías salvarte. El instinto es el instinto y por mucho que me quieras y me aprecies, yo sólo soy un escalón más que has de pasar.
No soy tan importante como otros escalones, simplemente soy el que te mantiene en pie todo el tiempo que es necesario y al que siempre puedes volver, pero no soy un eslabón importante de la cadena que forma la gente que pasa por nuestras vidas.
No soy tan importante como otros escalones, simplemente soy el que te mantiene en pie todo el tiempo que es necesario y al que siempre puedes volver, pero no soy un eslabón importante de la cadena que forma la gente que pasa por nuestras vidas.
Me gustaría saber que tanto tragarme las cosas está ayudando a alguien, que seguir llorando mientras busco la solución está favoreciendo a alguien. Detesto esta costumbre mía de pensar que si nadie sabe como me come todo por dentro, no está pasando; pero está pasando y los problemas no se pueden ignorar tanto porque terminan por hacerte insensible.
O al menos en apariencia, ya que con sólo ayudar al resto, terminas creando una capa protectora, esas "máscaras" que no nos quitamos ni aún con tenazas, ni a solas ni con nadie. Todos nos ven fríos, sin vida; pero, ¿y ellos que saben?
Nada, no saben nada. Y si les cuentas cómo estás, te reprochan que se lo digas y te categorizan como exagerados y con afán de protagonista.
¿Entonces?
Si, exacto, no se puede hacer nada, pero NADA. Porque hagas lo que hagas no les gustará, se pensarán que eres un egoísta si hablas de ti, que eres desconfiado si no le cuentas que te sucede, que les ignoras si no te pasas el día encima de ellos, que eres un pesado si te preocupas.
Sinceramente, me hubiera gustado muchísimo nacer hace unos cuantos siglos, cuando había estamentos y no tuviera que preocuparme por lo que dijera el resto, sólo por el trabajo y por mi familia.
También he de decir, que me hubiera encantado esa época porque no tendría estos prejuicios que ahora tengo por culpa de los nuevos cánones.
Cada mujer es bella a su manera, si, puede tener una cara poco bonita, pero sigue siendo una persona. Y si, yo también critico a la gente, pero, tengo derecho a expresar mi opinión.
¿Sabes que conclusión saco de esto?
Que soy la persona más inútil del mundo, más insignificante y más estúpida.
Siempre tuya,
Etim.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
.jpg)
.jpg)

