Para que haya paz, antes habrá guerra

Para que haya paz, antes habrá guerra
Rita

sábado, 8 de junio de 2013

El dolor

Normalmente, todos os quejáis por el dolor que sufrís. 
Me hace gracia darme cuenta de que hay gente que finge más que sufre, mientras otros fingimos seguir bien para que el resto haga su vida como si nada. 
Luego está la gente, que te dice lo que deberías hacer cuando te sientes mal, sin saber que tú ya has intentado todo lo que te han dicho y más. 
Te estalla la cabeza, palpita, duele, machaca. 
¿Y qué puedes hacer?
Nada, porque cualquier cosa te pone peor. 
En mi caso, cualquier ruido me enfurece y hace que todo se vuelva más difícil. 
Pierdo la concentración y no puedo hacer más que pensar en por qué esto me tiene que pasar a mi. 
No sé si a ti pasa lo mismo, porque cada uno es distinto, tanto en el dolor como en la manera de ser. 
Pero lo que está claro es que cada uno sufrimos y lo expresamos de una manera, aunque algunos más que sentir, lo inventen . 
Cuando veo a una persona quejarse del dolor y seguir con el mismo aspecto que siempre me río. ¿Por qué?
Porque mientras la gente huye de los lugares por un "dolor" yo lo intento soportar para poder vivir lo máximo.
Claro que, la gente dirá que no finge. ¿Cómo lo van a admitir? Sería como admitir que han estado mintiendo toda su vida a todo el mundo y eso les haría parecer unos injuriosos. 
Por último está la gente que si lo sufre, en silencio. Su cara cambia y se ven las contracciones de dolor, sus ojos se vuelven ensangrentados y sus movimientos y reacciones lentas. 
¿Y esas personas que hacen?
Nada, callar y aguantar. 
Tú decides a cual perteneces, yo ya lo he hecho. 
Pero sed sinceros, si no lo sois, os estáis engañando tanto a vosotros mismos como al resto.

viernes, 7 de junio de 2013

El vacío



¿Conoces esta sensación de vacío?
No le importas a nadie, nadie se preocupa por ti, nadie te quiero. No hay nadie.
Pero no quieres creértelo y te entierras en tu realidad paralela.
Espero que sepas que esa realidad se va a derrumbar y te vas a encontrar desnuda y desprotegida frente a la gente que circula por esta insignificante vida.
Lo único que te hace sonreír es encontrar nuevas canciones y libros de historias que nunca pasaran.
Nunca serás la protagonista que se enamora del espléndido Ken porque nunca serás esa Barbie que todo el mundo es ahora.
Tú no eres de plástico, eres de carne y sentimientos. No necesitas un pintalabios para decir que hoy estás más contenta, ni necesitas fingir que algo te gusta para agradar.
Lo único que tú necesitas es aprender a valorarte y descubrir que ellos te valoran a escondidas y desean tener tu vida porque la encuentran divertida.
¿Y tú, como sientes tu vida?
Esas tardes tirada en la cama metiéndote en la vida de cualquier personaje que tocara ese día, esas tardes frente a la televisión apoyando a tus compañeros en una misión, esas tardes riendo ante chistes que nadie comprendería.
Esa vida. Esa quieren las pijas, que ahora ven que ya son demasiado aburridas por ser todas iguales y buscan ser como tú.
Y tú, sin embargo, sigues soñando con un mundo de verdad y sinceridad, que ingenuidad.
Pero eso es lo mejor, te protege tu ingenuidad, tu protección ante la realidad. Deseas mil veces seguir desapareciendo entre las historias nuevas que te encuentras cuando menos te los esperas.
Ahora, niña de juegos.
¿No te parece un vacío injustificado?
Tienes todo lo que quieres, eres especial no como las demás y sólo tú sabes la verdad de todo.