Para que haya paz, antes habrá guerra

Para que haya paz, antes habrá guerra
Rita

jueves, 15 de mayo de 2014

Broken strings

El mecanismo está roto, ya no tiene arreglo. Ya no vas a volver a oír su dulce sonido, todo lo que ha escondido y guardado. Todo.
La tensión ha podido con todo y se ha reventado, ya no hay confianza, ya no tiene vida. Está muerta, desnuda y no quiere que la arreglen. Inerte.
Ha aguantado en silencio, se ha mantenido erguida y no ha dejado que nada la doblegara, solo había soportado todo lo mejor que pudo. Había.
Ya no queda nada, el tiempo se ha parado. Ya ha desaparecido, ha perdido los sentimientos y los sentidos. La vía de escape se ha esfumado, el último estertor la ha descuartizado y no ha dejado nada más que humo. Nada.
Se ha dejado ir, no ha querido sufrir más ni ver sufrir, ha preferido perecer por el camino y no tener que echarle otra partida al destino, se ha dejado ganar cuando ya no podía más. Más.

Me ha dejado sola, ya no hay donde agarrarme, donde poder resguardarme... Muerta la guitarra, muerta la ama.

jueves, 16 de enero de 2014

Monólogo interior, o exterior.

No es el momento aún:

Dolor. Pinchazos. Pulmones. 
No quiero existir, quiero hundirme desaparecer huir esconderme. Que frío tengo no siento nada no duele corazón. No necesito comérmela más ya no me va a explotar por los problemas en mi cabeza. Ay, que frío está y que bien me no no siento nada soy Suiza y me gusto. Queda poco la cabeza y muerto sin problema. Calor algo me ha tocado ¿qué es?
El agua oscura no veo nada pero algo me ha tocado cálido y asustado agobiado horrorizado preocupado. Yo no soy feliz no siente no daña no quemo no mamá, ¿qué hará al descubrir? sin hija, ¿a que agarra? papá y su orgullo no dirá nada su imagen limpia lo importante su hija muerta no importante solo despreciable débil muerte inútil no esperanza, destino a morir caída sin miedo pero miedo con caída. Papá cuidará a mamá se quieren más que a mi eso no es difícil soy despreciable.
Costillas, joder, algo ha vuelto a tocarme pero no hay quietud roca espalda sin aire no respiro agua demasiadas charcos dentro atrapada encarcelada jaula sin vida mirada de muerte. Mierda el final ya no pienso no quiero hacer. ¿Qué es eso? no toques suéltame déjame acabarlo es debo hacer todos libres yo muerta. Soy yo mis ojos tristes la boca abierto en grito la cara miedo angustia ¿dónde? Mi espalda empuja superficie cerca mis dedos rozan la y luna grande veo más rápido viento toca mi cuerpo. Me ahogo con aire silencio roto toso pulmones vacíos llenos doloridos.
Otra vez salvada no tocaba ¿cuando toca? acabar todo muerta sin pensar no vencer ni culpa solo libre el resto no necesita de mi perderme alegres serán no necesidad de más dolor corazón ¡púdrete! no quiero tenerlo duele no quiero sentir solo morir y no de asco sino por ser hora de conmigo acabe.



viernes, 6 de septiembre de 2013

Mi refugio

"Ayuda"
Mi voz se oye baja, como si no pudiera subir a la superficie y no quisiera abandonarme.
Debería sentirme mal por estar en un sitio tan reducido, tendría que sufrir claustrofobia, estar agobiada y casi sin respiración.
Sin embargo, me siento tan tranquila, relajada, sin preocupaciones. No es que me sienta bien, pero tampoco mal.
Es raro, pero a la vez me parece bien, porque ahí escondida nadie me molesta y no puedo equivocarme, ni dañar a nadie.
"Sin hacer nada no dañas a esa persona que tanto quieres, ¿eh?"
Estúpidas voces de mi cabeza, sólo quiero yacer aquí como si no existiera, porque en realidad no quiero ayuda para salir.
Quiero ser neutral y no existir.
"Es verdad, a ti nadie te quiere."
¿Quién te ha pedido tu opinión, conciencia entrometida?
Puedo hacer lo que quiera, nadie va a recordar que una vez existí y mucho menos que podía sentir como ellos.
"Eso no lo sabes, ellos opinan diferente, pero allá tú."
Estrelló el puño contra una de las paredes que me retiene. Odio esa voz. Odio todo lo que dice. Me odio.
"Ese es tu problema, que no te quieres porque no te ves."
Me veo. Demasiado para mi gusto. Además, la belleza no es algo que predomine en mí. Puedo ver la belleza en el resto, pero en mi no existe de eso.
"No te rindas, no de nuevo."
Cállate, no quiero seguir aguantando, déjame quedarme aquí, refugiada de todo y de todos. No molesto ni me molestan, es lo mejor.
"Esto no es vida, sal ya, te queda poco tiempo."
No...nadie me quiere fuera de este refugio y yo tampoco quiero a nadie.
"¿Y qué me dices de esta persona que surge en tus pensamientos?"
Esa persona no es nadie porque ni siquiera me conoce, cállate.
"Si no te marchas ya, ninguno de los dos conocerá al otro."
No quiero arriesgarme al dolor...
"Sal, habrá diversión y dolor, pero te harán mejor."
Yo...ayúdame a salir.
"Pídelo y sal, no te queda tiempo"
¡AYÚDAME A SALIR DE AQUÍ!
Y entonces, unas manos me agarraron de los hombros y me sacaron de mi refugio, de esa bañera inmensa que tan bien me había protegido.

Eneri.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Las lágrimas del ángel

¿Alguna vez has visto a un ángel llorar?
Yo lo vi una noche oscuro, justo antes de echar a volar pude observar como en aquel siempre olvidado mausoleo, sus alas desplegadas emitían unas pequeñas gotas de cristal, como lágrimas solidificadas colgando de sus brillantes y formidables alas blancas. Seguí con mis ojos todas las plumas que las formaban, hasta el nacimiento de ellas en sus omoplatos. Eran tan bellas...tan irreales que quise acercarme a acariciarlas; pero al continuar con mi mirada la curva de su cuello, vi dos pequeños regueros de un líquido semejante a la sangre seguir deslizándose por su cuello. Busqué el inicio, su origen y llegué a sus párpados cerrados. Noté como mi corazón se encogía ante la expresión tan fuerte que reflejaba su rostro, la pena invadía cada parte como si nada más existiera y eso era sobrecogedor. Sus labios eran una línea tensa de pura impotencia, su nariz de una rigidez inhumana como si intentara resistirse a mostrar sus sentimientos; lo peor eran sus ojos, si, estaban cerrados pero...podía sentir ese dolor a través de sus párpados, cuan fuerte debía ser para sentirse sin mirarle a los ojos. 
Me quedé tan paralizada en el suelo al ser invadida por su dolor que ni siquiera intenté moverme cuando le vi desplegar las alas para abandonar el lugar. Sus ojos...pude verlos un instante antes de que echara a volar, cuando percibieron que yo había estado allí, observando desde la oscuridad. 
No sé como describirlos, eran de tantos colores, con tantos sentimientos... dejé de respirar esos instantes en los que se fijó en mi y sólo pude sentir el latigazo de dolor que desprendió su mirada conforme se marchaba. 

Dulces sueños

                                Nuestros dulces sueños

¿Y si cada noche al despertar todos tus sueños se hicieran realidad?
Eso sería lo mejor, ¿verdad?
Pero en fin, tú y yo sabemos muy bien que aunque digan que todos los sueños pueden hacerse realidad, si tú no decides imitar a tu más preciado sueño, nunca podrás verlo suceder. 
Además, como un filósofo dijo una vez: "En nuestra vida, nosotros intentamos imitar a nuestros sueños, porque allí las cosas son perfectas; pero una vez intentamos hacer realidad dicho sueño, lo único que consigues es una copia mal hecha." 
Por eso yo ya no dije nada de cumplir mis sueños, porque al intentar recrearlos lo único que haríamos sería empeorarlos. 
Yo no quiero más sueños, yo lo único que quiero es crear mis recuerdos bellos con la persona más guapa, que es lo que me hace feliz. 
Por eso, para mi no son sueños, sino deseos de despertar a tu lado cada mañana y besarte hasta levantarte con una sonrisa, de darte las buenas noches dormida en tu pecho, de...simplemente, hacerte tan feliz como tú me haces a mi. 
¿Y nuestros dulces sueños?
Serían esos en los que tú y yo, durmiendo juntos, disfrutáramos de sueños en los que siguiéramos juntos disfrutando de las cosas mundanas que ya tenemos. 

                                                                Eneri de los sucios deseos.

sábado, 8 de junio de 2013

El dolor

Normalmente, todos os quejáis por el dolor que sufrís. 
Me hace gracia darme cuenta de que hay gente que finge más que sufre, mientras otros fingimos seguir bien para que el resto haga su vida como si nada. 
Luego está la gente, que te dice lo que deberías hacer cuando te sientes mal, sin saber que tú ya has intentado todo lo que te han dicho y más. 
Te estalla la cabeza, palpita, duele, machaca. 
¿Y qué puedes hacer?
Nada, porque cualquier cosa te pone peor. 
En mi caso, cualquier ruido me enfurece y hace que todo se vuelva más difícil. 
Pierdo la concentración y no puedo hacer más que pensar en por qué esto me tiene que pasar a mi. 
No sé si a ti pasa lo mismo, porque cada uno es distinto, tanto en el dolor como en la manera de ser. 
Pero lo que está claro es que cada uno sufrimos y lo expresamos de una manera, aunque algunos más que sentir, lo inventen . 
Cuando veo a una persona quejarse del dolor y seguir con el mismo aspecto que siempre me río. ¿Por qué?
Porque mientras la gente huye de los lugares por un "dolor" yo lo intento soportar para poder vivir lo máximo.
Claro que, la gente dirá que no finge. ¿Cómo lo van a admitir? Sería como admitir que han estado mintiendo toda su vida a todo el mundo y eso les haría parecer unos injuriosos. 
Por último está la gente que si lo sufre, en silencio. Su cara cambia y se ven las contracciones de dolor, sus ojos se vuelven ensangrentados y sus movimientos y reacciones lentas. 
¿Y esas personas que hacen?
Nada, callar y aguantar. 
Tú decides a cual perteneces, yo ya lo he hecho. 
Pero sed sinceros, si no lo sois, os estáis engañando tanto a vosotros mismos como al resto.

viernes, 7 de junio de 2013

El vacío



¿Conoces esta sensación de vacío?
No le importas a nadie, nadie se preocupa por ti, nadie te quiero. No hay nadie.
Pero no quieres creértelo y te entierras en tu realidad paralela.
Espero que sepas que esa realidad se va a derrumbar y te vas a encontrar desnuda y desprotegida frente a la gente que circula por esta insignificante vida.
Lo único que te hace sonreír es encontrar nuevas canciones y libros de historias que nunca pasaran.
Nunca serás la protagonista que se enamora del espléndido Ken porque nunca serás esa Barbie que todo el mundo es ahora.
Tú no eres de plástico, eres de carne y sentimientos. No necesitas un pintalabios para decir que hoy estás más contenta, ni necesitas fingir que algo te gusta para agradar.
Lo único que tú necesitas es aprender a valorarte y descubrir que ellos te valoran a escondidas y desean tener tu vida porque la encuentran divertida.
¿Y tú, como sientes tu vida?
Esas tardes tirada en la cama metiéndote en la vida de cualquier personaje que tocara ese día, esas tardes frente a la televisión apoyando a tus compañeros en una misión, esas tardes riendo ante chistes que nadie comprendería.
Esa vida. Esa quieren las pijas, que ahora ven que ya son demasiado aburridas por ser todas iguales y buscan ser como tú.
Y tú, sin embargo, sigues soñando con un mundo de verdad y sinceridad, que ingenuidad.
Pero eso es lo mejor, te protege tu ingenuidad, tu protección ante la realidad. Deseas mil veces seguir desapareciendo entre las historias nuevas que te encuentras cuando menos te los esperas.
Ahora, niña de juegos.
¿No te parece un vacío injustificado?
Tienes todo lo que quieres, eres especial no como las demás y sólo tú sabes la verdad de todo.