Para que haya paz, antes habrá guerra

Para que haya paz, antes habrá guerra
Rita

martes, 12 de marzo de 2013



¿Que queréis que os diga?
Tarde o temprano tenía que pasar, estoy cansada de mi vida aquí, sólo quiero refugiarme en él.
En su abrazo, en su pecho, enterrada en su cuerpo...
¿Entonces que hago yo aquí?
Estoy rodeada de gente que parece ignorar mi existencia excepto en caso de necesitar mi ayuda. Estoy perdiendo mi vida porque no me dejan escapar de aquí. Quiero ir con él de una maldita vez, quiero aunque sea poder verle cada día...o cada una semana...me da igual, pero estoy cansada de vivir así y de este modo.
Todos sonríen y son felices, pero no se dan cuenta de la de tiempo que he invertido en tejer a la perfección una máscara que sólo con él me atrevo a quitar, no por miedo a asustar, si no por miedo a dejar paso a libre a ataques que no quiero ni oír mencionar.
La gente...me pregunto si cuando hablan conmigo me dicen la verdad o simples placebos para que me mantenga en silencio...vale, sé que vivo en una estúpida dictadura, pero me gusta tener algunos momentos de libertad y que me los recorten con mentiras es una de las cosas que más rabia me da.
Y que intenten robarme lo único que consigue...calmarme al cabo del día, que me olvide de lo asqueroso de mi vida...lo único que me mantiene viva a lo largo de los días...es lo que peor llevo...
Yo elegí estar con él, nadie tiene derecho a decirme si me hace bien o me hace mal porque eso lo decido yo, no nadie más. Está lejos, si, pero es que yo le quiero demasiado como para dejarme vencer por eso. Soy fuerte, o al menos es lo que aparento y no voy a permitir perder lo mejor que hay porque la gente sea una inepta que por amor entienda pasarse todo el día dándole asco al resto por no parar de besar a tu pareja como si el resto de gente no estuviera delante. Es algo más que sexo y besos...es paciencia, conocimiento, preparación, cariño...
Es moverte más por esa persona que por ti misma, es...que sea el centro de tu vida sin dejar que la tuya se pierda... es tener miedo de pelearte con él para no perderle... medir tus palabras para no hacerle daño... contarle las cosas que más te han atormentado y te atormentan, sólo por el hecho de compartir lo que sientes...
Yo no quiero que me deje nunca, sé que nunca voy a encontrar a nadie tan perfecto para mi como él y no tengo intención ni la he tenido nunca de dejarle marcharse de mi lado.
Te quiero demasiado como para ser tan tonta de hacerte daño adrede y luego no intentar arreglarlo... así se forma una pareja, peleando y arreglando el conflicto, aprendiendo del otro...