Tengo la sensación de que algo pasa o va a pasar...malos presentimientos que me rodean por todas partes e indicios de que no voy a poder paladear la felicidad en bastante tiempo, lo que se me hará una eternidad, aunque creo que ya no sería novedad.
Preveo que será a causa de alguna de mis palabras espontáneas, dichas sin pensarlas para no encontrarles defectos, pero algo pensadas por el miedo a caer en el enorme vacío de la incultura o de las burradas. Pero, poco a poco el final de algo y el principio de otra cosa caerán ante mis pies o ante lo que quede de mi para reprocharme los errores del pasado y los del presente que por distintas opciones se han llevado a cabo sin una posible solución factible que haga olvidar a cada ente que pasó.
Se supone que debería arrepentirme de mis "errores" pero no sé, aunque mi cabeza me dice que si, he de hacerlo porque es lo que la situación merece, mi corazón la contradice con el argumento firme de que: "Si no lo hubieras hecho no hubieras aprendido otra lección más y no hay porque sentirse culpable una vez todo ha pasado."
Pero...¿a quien hago caso?
La cabeza dicta las órdenes, pero el corazón es el encargado de tomar la decisión de hacerlo. Tal que un reloj, sin una pieza, todo falla. Sin hacerle caso a ninguna de las dos, la fastidiaré porque no sabría a quien hacerle caso....si escojo la cabeza, terminaría pensando que soy una necia por aceptar algo que se supone que es algo típico y natural entre la gente....pero si cojo a mi corazón....lentamente pondrá tablas de puro hierro para protegerse del dolor y de la gente, volviendo a mi retoño, lo que fue mi pequeña Vampire y abandonando esa promesa con una laguna tan extraña......
Pero, simplemente, tengo en mente eso oídas de él: "A nadie le interesan tus cosas, a excepción de las madres por su vínculo."

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